Como un vacío infinito, era aquello que sentía, como un agujero infectado, era aquello que era. Estaba perdiendo la cabeza y cada vez que continuaba, estaba más roto y sangrando. Cada lágrima significaba una pérdida y cada grito desgarrador era una lucha interminable, cada herida era una historia más que contar y cada llanto eraSigue leyendo ««El abismo»»