Entre rosas y laureles, entre el viento y el agua, entre tu forma de mirarme y en la que te miro, me reencontré por unos cuantos segundos.
El brillo de tus ojos negros y el misterio de tu alma, tu rostro como un fantasma y la duda de tu ser se esconden entre tu palidez, y mientras más nos reencontramos, más quiero respuestas.
Eres un misterio dentro de una caja vieja, eres el tesoro de los piratas que jamás fue encontrado y sin duda, eres el ser de quien más tengo duda a pesar de encontrarme en un cuarto lleno de enigmas.
